miércoles, 24 de septiembre de 2014

COOKIES ENORMES PARA CUALQUIER OCASIÓN

 ¡Hey! Estaba pensando yo, con la de impactos publicitarios diarios que sufrimos y aún tengo moral para seguir con este blog que ni me da ni me quita, vamos, que es puro entretenimiento. A veces me pregunto si realmente estas recetas fáciles que hago pueden serle de utilidad a alguien. Hay cientos, por no decir miles, de blogs sobre cocina y repostería y aunque yo soy muy fan, la verdad es que empiezo a sentir un poco de hastío; no me malinterpretéis, es que creo que estamos saturados con tanta información, ¡lo tenemos todo tan fácil! Basta un clic para tener la información del mundo en nuestras manos y todo eso en unos pocos segundos, increíble, ¿no? La gente ya no va a la biblioteca a informarse, ¿para qué? Muchas veces me siento apenada al ver que mis hij@s nunca disfrutarán de ciertas cosas, cosas sencillas, y eso que hago esfuerzos para que no sea así, pero lo quiera o no, son de otra generación. Sin embargo, eso no me impide seguir pensando que se está perdiendo un poco la esencia, la autenticidad de las cosas...y aunque lo que hagamos este hecho con mucho cariño, no podemos evitar entrar en la rueda y dejarnos llevar...de todos modos no sería justa si no dijera que si con este blog consigo "ayudar"a una sola persona, ya estaré contenta por ello.
Hoy traigo una receta fácil para variar, y está muy sabrosa, y ahora lo digo en serio y siguiendo el hilo de lo que acabo de comentar, si me aficioné a la repostería, fue por el puro placer de comerme algo dulce hecho en casa. Mi abuela hacía unas torrijas buenísimas y cada vez que venía del pueblo nos traía a casa unas aceitadas para chuparse los dedos, porque sabían a auténtico dulce casero y de pueblo. Se me hace la boca agua sólo de recordarlo, uhmmmm...Lo siento, pero como los dulces caseros no hay nada y si encontráis una pastelería en Barcelona donde los pasteles no sean súper hiper mega dulces me lo decís, porque yo no puedo con tanto azúcar.
Dicho esto, voy a explicar cómo hacer estos cookies caseros.
Ingredientes:
-120 gr azúcar moreno 
- 50 gr azúcar blanco
-110 gr mantequilla
- 1 cuch. azúcar avainillado o en su defecto unas gotitas de esencia de vainilla.
- 1 huevo
- 230 gr harina
- 1 pizca de sal
- 1/2cuch. levadura en polvo
- 150 gr chocolate (pepitas o cortado a trocitos)
Mezclamos el azúcar Moreno con el blanco y la mantequilla reblandecida. Batimos. Añadimos el huevo y batimos. En un bol aparte mezclamos la harina con la levadura, la sal y el azúcar avainillado. Lo tamizamos sobre la mezcla anterior y por último añadimos las pepitas de chocolate. Mezclamos a mano y formamos una bola que taparemos con celofán y guardaremos unos minutos en el frigo. Precalentamos el horno.
Ahora sacaremos la masa de la nevera y tenemos dos opciones; amasar con el rodillo y cortar con cortapastas circular o hacer bolitas con las manos y aplastarlas. Yo recomiendo la segunda opción, pues quedan más auténticas y es más difícil que se rompan.
 
 No, no son mis manos, son las de mi ayudante, mi cuqui está hecha una crack!
Cuando tengamos las galletas formadas las ponemos en la bandeja del horno y las cocinamos unos 13 minutos a 180 grados (depende del horno). Las dejamos enfriar y ¡listas para comer!
 
 Sobre todo quiero decir que mi última intención es la de ofender a nadie, respeto a todo el mundo y por supuesto a tod@s los profesionales que se dedican a este apasionante mundo de la repostería. No me canso de decir que yo sólo soy una aficionada, pero como tal, y como persona, tengo ideas propias y muy subjetivas, jeje.

domingo, 21 de septiembre de 2014

PASTEL ROCK INFANTIL

 
¡Hola! Todavía me estoy recuperando de la maratón de cumpleaños del mes de septiembre, parece que todo el mundo haya nacido este mes! Y lo que queda...
Bueno, no me voy a extender, yo normalmente voy al grano, así que hoy traigo una receta muy fácil que todos podéis hacer en casa. Se trata de un bizcocho normal, el de la receta "4 cuartos" y en este caso usé 6 huevos que pesaron 350 gr, así que usé la misma cantidad de harina y aceite de girasol. Un sobre de levadura, y unos 200 gr de azúcar, porque luego con el almíbar ya se endulza suficiente el bizcocho. Además, añadí unas gotas de aroma de vainilla para aportar un poco de sabor.
Una vez horneado el bizcocho lo dejé enfriar y mientras preparé una ganaché de chocolate, para la que utilicé 200 ml de nata y la misma cantidad de chocolate fondant a trocitos. Lo llevé al fuego bajo-medio y cuando el chocolate estuvo fundido lo mezclé bien y aparté del fuego. Previamente ya había preparado el almíbar con 200 ml de agua y 200 ml de azúcar. Además, añadí unas gotitas de aroma de vainilla.
Con el bizcocho frío procedemos a abrirlo por la mitad y lo empapamos con el almíbar con la ayuda de un pincel de goma. Empapamos la capa de dentro y la capa de arriba, que por cierto, tuve que cortar porque tenia un copete considerable y no me interesaba nada. Pero tiene la ventaja de que puedes probar el bizcocho y ya sabes si está bueno antes que nadie ( si os parece soso, siempre podéis meter el bizcocho dentro del cazo y rebañar el sobrante de ganaché, uhmmmm ). Ahora con el bizcocho bien bañado ya podemos rellenarlo con la ganaché. Y luego unimos las dos partes. Ahora toca cubrir el bizcocho con más ganaché para que luego el fondant se pegue bien. Yo no pongo kilos de ganaché, sólo lo justo para que luego el fondant no se despegue. Es que si no luego queda demasiado dulce para mi gusto. 
Bueno, llega la hora del fondant (pasta de azúcar). Siempre podéis preparar las decoraciones con antelación, y además lo recomiendo, porque una vez ponemos la cobertura ya vamos a contrarreloj porque la pasta de azúcar enseguida se endurece y a mi me pone muy nerviosa. Así que nos ponemos manos a la obra tiñendo, cortando, probando hasta que consigamos nuestro objetivo. Yo opté por una decoración sencillita, y más teniendo en cuenta de que a casi nadie le gusta el fondant (¡con lo caro que es!), y el resultado fue bastante satisfactorio. 


Para hacer la guitarra compré un cortador, (mi hija de 7 años me ayudó a hacerlas), pero para las notas musicales tuve más problemas, porque no tenía nada, así que calqué unas en un papel y las recorté por dentro, a modo de plantilla. Luego lo puse encima del fondant y con un cuchillo fui recortando la forma. Para hacer círculos podéis usar tapones, yo no tengo cortadores redondos de todas las medidas, así que los tapones me sacan de muchos apuros. También podéis poner purpurina comestible en los detalles para acentuarlos, eso siempre va a gustos.
Decir que a mi peque le encantó, pero como siempre, no hay que olvidar lo más importante, el pastel estaba buenísimo y ya habéis visto que sólo hacen falta ganas para hacer cositas como ésta.
¡Hasta la próxima!

DISFRAZ MÁQUINA DE BOLAS DE CHICLE

¡Buenos días! Hoy os traigo un disfraz súper chulo que puede servir tanto para adultos como para bebés; es súper fácil de hacer y el resulta...